CABECERA

Feminismo y Derecho, ¿qué tienen que ver?

Fácil, todo… Hace ya más de quince años que inicié mi vida laboral en el mundo del Derecho y cuando todo el mundo me preguntaba por qué, lo único que acertaba a contestar era por un sentido de la Justicia, real, global, el poder hacer algo y cooperar con aquellas y aquellos a los que por uno un otro motivo les era negado su derecho a … Con los años fui comprendiendo y mi experiencia me fue contando que esa mayoría a quienes les eran negado sus derechos eran mujeres, desde ejemplos tan sencillos como ser la “rara” por ser la única chica en cursillos de conducción de rally, o la única que esta cosa, o la única que tal otra…

No me gustaba ese sentimiento, no me parecía justo, ¿por qué a las mujeres se nos “marcaba” cuando hacíamos cosas “propias” de hombres?… así que los derroteros de mi profesión, sin querer, o sin querer queriendo, los fui encaminando hacia ahí, hacia comprender más y mejor los entresijos de la sociedad patriarcal que nos había tocado vivir, hasta terminar con el Máster de Igualdad que taaaaaanto me enseño sobre techos de cristal, cargas familiares, cuádruples  jornadas laborales… etc.

Comenzando ahora este nuevo camino, y echando la vista atrás, me pregunto que tienen que ver todos los mundo profesionales en los que he vivido y creo que todo. Que nada ocurre porque sí, que no es nada desdeñable la importancia de que existan mujeres (y hombres) en el mundo del derecho que sean y se declaren feministas, porque es la base de las injusticias de este mundo, para más de la mitad de las personas que en él habitan, y que lo de menos son las etiquetas (aunque son muy importantes por la imagen que crean y la información y educación que proporcionan), porque hay cosas mucho más graves, como la violencia de género, la denegación del acceso a la educación o a la libertad religiosa, que hacen que las mujeres sean colocadas a la fuerza en una posición que no les corresponde, que no nos corresponde, y que mientras esto ocurra, no podemos estar tranquilas y tendremos que seguir luchando, porque… la revolución será feminista, o no será.

Ana G Fernández

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *